La trama oculta de CBI

Los tentáculos de la enorme financiera Cordubensis (CBI) empiezan a salir a la luz.

El juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja resolvió la situación de los 37 imputados: 24 siguen procesados, nueve fueron sobreseídos y cuatro recibieron falta de mérito.

La de ayer fue la segunda resolución de este tipo, tras la realizada el 10 de febrero de los primeros procesamientos.

INFOGRAFÍA. Cómo era la maniobra fraudulenta

BUENOS DÍAS, CÓRDOBA. Una telaraña de millones de pesos en efectivo

Ahora, el juez terminó de analizar los 81 hechos y resolvió la situación de todos ellos.

Lo más llamativo de este último movimiento es la falta de mérito que recibió el empresario 

Euclides Bugliotti, titular de Dinosaurio Mall y cuyo ingreso a la causa motivó el apartamiento del juez inicial del caso, Ricardo Bustos Fierro.

Bugliotti fue mencionado desde el primer día, a partir de la carta póstuma del fallecido vicepresidente de CBI Jorge Suau (su cuerpo fue hallado el 14 de febrero de 2014), quien le reprochaba responsabilidades en la caída de la financiera por un masivo retiro de fondos.

El titular de Dinosaurio Mall había comunicado a la sociedad encabezada por Eduardo Rodrigo que no renovaba el alquiler del local de la sede de Rodríguez del Busto, en la ciudad de Córdoba.

Más tarde, el fiscal Enrique Senestrari imputó a Bugliotti, lo que sirvió para luego pedir el desplazamiento de Bustos Fierro porque el magistrado y el empresario aparecían en una foto de años atrás juntos en una fiesta.

A la luz del tiempo, la falta de pruebas en contra de Bugliotti genera suspicacias sobre los móviles de su inclusión en la causa. Intencionada o no, aquella decisión sirvió para sacar al juez enfrentado con el fiscal.

De aquella carta prometedora, con muchos “peces gordos” de la política y del mundo empresarial, poco y nada comprobó hasta ahora la Justicia federal.

En estos años, entre otros puntos relevantes de la instrucción, fue llamativa la demora en “descubrir” el impresionante lavado de dinero que pasó por la sucursal plaza San Martín del Banco 

Nación, con más de 700 millones de pesos.

También estuvo oculto durante meses el hallazgo de 290 mil dólares en una caja de seguridad vinculada a Eduardo Accastello, un hombre ligado a la misma idea política del instructor.

Si se repasa el recorrido entre aquel apartamiento de Bustos 

Fierro y este “cierre” de Vaca Narvaja, no se aprecian muchas diferencias entre lo que autorizaba aquel magistrado y lo que terminó por resolver este.

Mapa del fraude

Vaca Narvaja desmembró la causa, como un modo de avanzar e ir “cerrando” frentes.

Luego de sus resoluciones de febrero y ayer, el magistrado bosquejó cuatro grandes “usinas” desde donde se fondeaba CBI.

A los empresarios de la concesionaria Centro Motor, Darío Onofre y Darío José Ramonda, se los vincula con el inicio mismo de la financiera.

Se señala que hay un acta de CBI que los considera socios y que la financiera era utilizada para girar la recaudación de la venta de los autos que eran pagados en la sede de Rodríguez del Busto.

También se recaudaban los pagos de los coches de Yacopini, con sede en Mendoza.

Siempre aprovechando la exención de impuestos de determinadas cuentas, CBI depositaba cheques en el banco Galicia que eran cursados a la Compañía Financiera Toyota.

Otra fuente de dinero que reciclaba CBI fue, según la investigación, la recaudación del boleto del transporte de pasajeros de la ciudad de Córdoba, realizada con Atos y con la UTE conformada con Ribelux.

El efectivo se lo enviaba a CBI, mientras que esta depositaba cheques en el Banco de Córdoba para que días después los cobrara la Municipalidad.

El contador de Bugliotti, Javier Fernando Guevara Amado, monetizó en CBI cheques de la obra social nacional Osecac, con un mecanismo similar, según sostiene el juez.

Otro fondeo se hizo con la multimillonaria suma que pasó por el banco Nación usando las empresas fantasma Jotemi y Halabo.

Cuando se inició la debacle, con una vertiginosa corrida financiera, CBI quedó descalzada.

Allí –según la causa– Diego Sarrafian jugó junto con el titular de CBI, Rodrigo, un papel clave al “ensuciar” la cartera de cheques de la financiera para vaciarla.

De acuerdo con la acusación, sacaron dinero y colocaron valores bancarios de dudosa procedencia. O, peor, muchos de ellos fueron denunciados por sus titulares para evitar su cobro.

Reflexión

Vaca Narvaja sostiene que este “monstruo” de movimiento de dinero se descubrió sólo por la muerte de Suau.

Esto quiere decir, según la instrucción del magistrado, que fallaron todos los controles del Estado, que no detectó “cuevas” con cifras multimillonarias, y que tampoco se vio el paso de un torrente de billetes por el banco Nación.

También resulta llamativo el papel de los particulares: por un lado, quienes compraban un auto e iban a pagarlo a una financiera; por el otro, quienes depositaban sus ahorros con intereses exorbitantes.

Sobre esto último, el abogado Carlos Nayi, que patrocina a quienes perdieron sus depósitos en CBI, sostuvo que en el expediente hay “prueba de calidad y en número” que permitirá pasar al juicio oral y público.

La Causa de la Financiera

Muerto. El 13 de febrero de 2013, Jorge Suau, uno de los socios de la financiera Cordubensis SA (CBI), apareció sin vida, con la camioneta a medio quemar, en un camino rural cerca de Rafael García. A partir de entonces, se conoció que CBI había cerrado sus puertas a los clientes días antes, en medio de una profunda crisis de la que no se iba a recuperar más.

Causa judicial. A partir de una carta que dejó Suau antes de morir, comienza una investigación en la Justicia federal.

Imputados. El expediente que ahora tiene el juez federal Miguel Vaca Narvaja (luego de que fuera apartado el juez Ricardo Bustos Fierro) tuvo 37 personas en la mira por diferentes delitos: asociación ilícita, lavado de activos agravado e intermediación financiera no autorizada agravada, entre otras figuras penales. De estas 37 personas, 24 fueron procesadas, a cuatro se les dictó la falta de mérito y otras nueve quedaron sobreseídas.

Jorge Suau. Apareció muerto.Jorge Suau. Apareció muerto.

Procesados. Eduardo Rodrigo, Aldo Ramírez, Daniel Tissera, Julio César Ahumada, Oscar Altamirano, Darío Onofre Ramonda, Darío José Ramonda, Luis de los Santos, Miguel Vera, Jorge Castro, Paula Andrea Vettorello, Roberto Di Rienzo, Carina Andrea Moreno, Olga Divina, Lucas Bulchi, Diego Ariel Sarrafian, Griselda Eugenia Leal, Vanesa Carla Leal, Carlos Alberto Forconi, Juan Luis Dabusti, Raúl Toscano, Carlos Abril, Alejandro Yacopini y Javier Fernando Guevara Amado.

Enrique Senestrari. Es el fiscal del caso.Enrique Senestrari. Es el fiscal del caso.

Falta de mérito. Euclides Bugliotti, José Eduardo Espinelli, Doris Liliana Puccetti y Romina Verónica Moreno.

Sobreseídos. Jorge Suau (por fallecimiento), Hugo Páez, Antonio Casado, Víctor Alaniz, Guillermo Antonio Mateos, José Luis Weissbein, Sebastián Alejandro Viano y Federico Augusto Pucheta Simone. A Rodrigo se le quitó la figura de evasión tributaria simple.

Eduardo Rodrigo. Presidente, preso.Eduardo Rodrigo. Presidente, preso.

Embargos (1.170 millones). Rodrigo (100 millones de pesos); Hugo Ramírez, Julio César Ahumada, Daniel Tissera y Oscar Altamirano (90 millones cada uno); Darío Onofre Ramonda y Darío José Ramonda (60 millones cada uno); Miguel Ricardo Vera (90 millones); Luis de los Santos (40 millones); Forconi (90 millones); Dabusti, Toscano, Abril y Guevara Amado (70 millones cada uno); Yacopini (40 millones) y otros involucrados por 50 millones de pesos en total.

Próxima instancia. Se aguarda que ahora todas las partes apelen las diferentes medidas formalizadas en el procesamiento, por lo que el expediente pasará a la Cámara Federal de Apelaciones. No se espera que el caso pueda llegar a juicio en el transcurso de este año.

Miguel Vaca Narvaja. El juez.Miguel Vaca Narvaja. El juez.

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