De madrugada

La noticia del traslado a su casa por razones humanitarias del preso más emblemático de Venezuela sorprendió a todos los habitantes de ese país ayer en la madrugada. Ni los opositores más cercanos a Leopoldo López, ni los oficialistas más incondicionales de Nicolás Maduro habían dado indicio alguno de que una medida de ese tipo pudiera concretarse en el corto plazo.

Las últimas fotos de la crisis –que inscribirá el próximo 13 de julio 100 días de protestas ininterrumpidas que se han cobrado ya más de 90 vidas– remitían a los violentos episodios en la Asamblea Nacional, donde diputados opositores, que son clara mayoría en ese Parlamento, habían sufrido graves agresiones.

Precisamente, la actual escalada en el conflicto venezolano estalló cuando a fines de marzo el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) privó de sus poderes e inmunidad a los parlamentarios a través de dos sentencias que la oposición consideró como un “autogolpe” y la fiscal general del país, Luisa Ortega, descalificó como una “ruptura del hilo constitucional”.

Desde aquellos fallos, revocados un día después ante la presión interna e internacional, las tensiones siguieron creciendo y tuvieron una nueva escalada cuando el 1° de mayo, el presidente Maduro convocó a una Asamblea Nacional Constituyente (ANC). La oposición reunida en la Mesa de Unidad Democrática rechazó de entrada ese llamado y redobló las exigencias que había planteado en el fallido diálogo con el Gobierno. Entre otras, estaban las demandas de un cronograma electoral, un corredor humanitario, el respeto a la división de poderes y la liberación de presos políticos.

La convocatoria a la elección de constituyentes fijada para el 30 de julio fue acompañada por el llamado para diciembre a las elecciones de gobernadores que debieron realizarse en igual mes, pero del año pasado.

Y mientras el caos político crecía con el llamado opositor a un plebiscito para el domingo que viene, en contra de la elección del 30 que consideran sesgada, y los roces con la fiscal tomaban nuevo impulso, la noticia de ayer en la madrugada sacudió el tablero.

¿Fruto de un diálogo entre bambalinas? ¿Maniobra oficialista para dividir aguas y ganar tiempo? Las próximas horas quizá disipen lo que no dejó ver la escasa luz de la madrugada.

Categorias: Internacionales

Etiquetas:

A %d blogueros les gusta esto: