Las que abrieron el camino

Son mamás y abuelas, pero también las líderes naturales de las dos grandes empresas del transporte interurbano de pasajeros de Córdoba. Por la tarde tejen y visitan nietos, pero por la mañana toman decisiones fuertes, como la última, que pasó por absorber rutas nacionales y que las llevaron a duplicar su personal y sus unidades. Lucía García de D’Alessandro, de Fono Bus, y Adriana Rosso de Pucheta, de Buses Lep, se apoyan en las nuevas generaciones familiares, pero nada se hace sin que ellas suban o bajen el pulgar, decisiones en las que muchas veces priman sus miradas de mujer.

-Desde afuera el transporte de pasajeros parece una duna: constante cambio y transformación. ¿Qué sucede?

-Adriana: Sigue el ritmo de la gente. El tiempo modifica las necesidades de las poblaciones, de quienes viven en ellas. Y eso incide en la configuración del transporte. Por eso no puede estar quieto ni convertirse en obsoleto. La dinámica del transporte es la dinámica del flujo de pasajeros y de sus necesidades.

-Lucía: La tecnología, redes sociales y demás movilizan las líneas, las formas de hacer el transporte, y eso lleva a un cambio. Por ejemplo, a las boleterías ya va poca gente con relación a lo histórico. Sacan los boletos por internet, por celular.

-Igual que los vuelos.

-Adriana: Los compran directamente por las aplicaciones con distintos medios de pago. Y además hay un cambio constante en las condiciones de base del transporte. El precio del combustible, el valor de las unidades, el costo laboral, los insumos, los seguros, los servicios. Entonces uno debe adaptarse en forma cíclica a estos factores y a la dinámica del público.

-Lucía: A nivel general, el resultado ha sido una caída de la rentabilidad, que derivó en una menor cantidad de empresas con mayor número de unidades, porque se necesitan volumen y empresas con un manejo de recursos eficientes. Aquellas que no estén controladas por sus propios dueños o por gerentes con mucha capacidad y confianza se repliegan.

 -Que aumente el costo del transporte es algo muy simbólico para la sociedad, ¿no?

 -Lucía: Sí, pero fíjese que los aumentos del boleto siempre van temporalmente muy por detrás de la suba de costos y eso afecta la operación y promueve cambios.

 -Ahora, en este escenario, ¿qué explicación encuentran para justificar el crecimiento de estas dos empresas?

 -Lucía: Por las familias, porque hay una familia atrás. Cuando fundamos Fono Bus, trabajábamos todos durante todo el tiempo. Yo misma y mi hija hemos conducido unidades; con mi esposo reparando los coches.

 -Adriana: Aunque tengamos casi 1.700 empleados entre las dos empresas, el espíritu de familia, de unión entre nosotros y de unión con el personal, ha hecho el 50 por ciento de esta realidad. El otro 50 es la reinversión para la compra de unidades.

 -Hay un poco de aquello de “el ojo del amo…”.

 -Lucía: No existe otra manera. Empleados con 15 años de antigüedad de las empresas cuyas rutas absorbimos nos dijeron: “No conocemos al dueño”.

 -¿Qué pensaron cuando sus hijos les trajeron la idea de tomar la gente y las rutas de Plus Ultra-Mercobus?

 -Lucía: Todas las cosas que hicimos en la empresa fueron un desafío. Y las tomamos como eso, no como un problema. El trabajo no es un problema. De a poquito, ya están en marcha esos servicios.

 -Adriana: Lo tomé como la necesidad que existía de que dos empresas de Córdoba dieran trabajo a 440 familias cordobesas. Y ese es uno de los objetivos de Lep. Después se suman las dudas lógicas que uno siempre debe enfrentar. Yo tenía 300 empleados y al otro día me fui a 630. ¿Se imagina?

 -¿Hay decisiones con el personal a las que aplican su mirada de mujer?

 -Lucía: Quizás la mujer es más astuta (sonríe). Pero sí, tenemos tal vez una mirada más amplia sobre la vida de nuestra gente. Cuando nace un hijo, por ejemplo, enviamos un kit de cositas. Adriana les manda una pañoleta tejida por ella misma. Gran parte de los choferes tiene la edad de nuestros hijos o más chicos. “Mamá Fono Bus” me dicen (ríe).

 -Adriana: Y a mí “mamá gallina” (más risas). Tal vez la predisposición a hablar más para resolver situaciones. Yo en mi celular tengo una ficha de mis empleados (la muestra). Si me entero de algo feliz o triste, llamo.

 -¿Al final los gremios son tan imprevisibles o se puede mantener cierto equilibrio con ellos?

 -Lucía: El transporte es una calle de una mano donde vamos los sindicatos, nosotros y la autoridad regulatoria. Transitoriamente podemos estar a diferente distancia, pero los tres estamos en la misma calle. No existe otra posibilidad. Como en todo, a veces es más fácil o más difícil.

 -Adriana: El gremio Aoita ha cambiado mucho, hay diálogo y búsqueda de consensos, aun con peleas y diferencias de criterio, y eso significa mucho. Esto posibilitó que pudiéramos retener las fuentes de trabajo. Eso no impide que nos trencemos por paritarias, cada uno defiende sus intereses. Pero, fíjese, vamos por el tercer año sin paros por paritarias.

 -Como “gallinas mayores”, ¿cómo administran las relaciones dentro de sus familias?

 -Lucía: Tampoco es sencilla, pero, con las responsabilidades delimitadas y sin mezclar lo familiar con lo laboral, el equilibrio es posible. Contamos con un protocolo familiar que no fue fácil hacer, pero se respeta.

 -Adriana: Estamos camino al protocolo. En Lep cada uno tiene sus tareas asignadas y nos reunimos para trabajar en función de los problemas o proyectos que tengamos. Ejemplo: con las nuevas rutas abrimos 250 boleterías.

 -¿Cómo está el mercado donde ustedes operan?

 -Lucía: Fue un año duro, las elecciones sembraron incertidumbre y eso incidió en los viajes interurbanos. Hubo meses dentro de lo previsto y otros por debajo. Los dos meses previos a las legislativas la gente no se movió. Quien viajaba de Villa Carlos Paz a un paseo por Córdoba, no lo hizo. La gente viaja por necesidad, no por placer.

-Adriana: Y se usa mucho el boleto social, como el caso de los adultos mayores. Con las nuevas rutas estamos arrancando. Que nos hagamos conocer es un proceso.

-¿Los distintos tipos de boleto social de la Provincia les sirven a las empresas?

-Lucía: No aseguran un flujo permanente de pasajeros. El boleto educativo bajó la cantidad de abonados propios, pero incrementó la cantidad de gente en los buses. Llevado a la práctica, las matrículas de colegios rurales, como el caso de Tanti, que nosotros atendemos, pasaron de tener 16 chicos inscriptos a 46. Eso es muy bueno.

-Adriana: Los universitarios también se incrementaron. En el sur, gente de Las Albahacas, de Las Acequias, de Corral de Bustos, comenzó a ir a la Universidad Nacional de Río Cuarto, con más servicios a disposición.

-Lucía: Igual sucede con los jubilados, que si tenían que venir a Córdoba, no lo hacían. Un pasaje del norte de Córdoba a la Capital está en 200 pesos. Del total de boletos, los que paga el Estado están en el 27 por ciento.

-Siempre falta plata de los subsidios nacionales, ¿verdad?

-Adriana: Todavía han quedado 310 unidades del servicio suburbano de distintas empresas sin subsidios. Tenemos que lograr equidad. Estoy esperanzada en eso.

-Lucía: El interior del país siempre fue discriminado. Hubo mucha política entre medio. El Gobierno nacional actual ha dado algunos pasos con las tarifas y los subsidios, pero falta mucho.

-Imagino que la mejora en la infraestructura vial, como la autovía en la ruta 36, los ayuda.

-Adriana: Sí, es un cambio total para el transporte. Tampoco rompemos tantos parabrisas como en otra época.

-Lucía: Pero hay un gran problema en todos los accesos a Córdoba. En cuatro meses nos han destruido parabrisas y vidrios a un costo de 1,8 millones de pesos. Es un flagelo peligroso para el pasajero. Son niños que con sus gomeras hacen puntería.

-Adriana: Es un problema de educación, de cultura, complicado de solucionar. Algo vamos a tener que hacer con esto como sociedad.

-Lucía, cuando faltó su esposo, ¿cómo fue retomar la empresa?

-Lucía: Me costó horrores volver, sola no hubiera podido. Mis hijos asumieron la responsabilidad hasta que pude regresar.

-Adriana: Nadie puede solo, somos familia. Se necesitan todas las partes, cuando falta una se complica. Nuestros hijos han estado desde chiquititos, eran niños y repartían volantes para promocionar el servicio.

-Bueno, ahora, a esta altura de la vida, ¿se toman algún tiempo para ustedes solas?

-Lucía: Trato de irme a primera hora de la tarde para hacer mis cosas.

-Adriana: Yo intentaba irme a las 2 o a las 3 de la tarde, pero con la expansión todavía estoy un poco más. De todos modos, busco el tiempo para estar con mis nietos.

Amigas al volante. Adriana y Lucía a bordo de una flamante unidad de larga distancia. Con mirada de mujer, aceptaron el desafío de crecer entre nuevos destinos (Raimundo Viñuelas).Amigas al volante. Adriana y Lucía a bordo de una flamante unidad de larga distancia. Con mirada de mujer, aceptaron el desafío de crecer entre nuevos destinos (Raimundo Viñuelas).

Mamá gallina

Tiene a todos bajo el ala

Nombre. Adriana Rosso de Pucheta.

Hijos. Gloria, David y Mariana.

Empresa. Buses Lep.

Personal. 630.

Buses. 180.

Pasajeros. Tres millones por año.

Historia. Comenzó la empresa hace 25 años junto con su marido, Lino Esteban Pucheta, con el objetivo de cubrir la ruta Córdoba-Río Cuarto.

Le gusta. Tejer y estar con la familia.

Web. www.buseslep.com.ar

Mamá Fono Bus

La que dio el puntapié

Nombre. Lucía García de D’Alessandro.

Hijos. Gianfranco, Christian y María Fabiola.

Empresa. Fono Bus.

Personal. 1.030.

Buses. 300.

Pasajeros. 10 millones al  año.

Historia. Ella misma inició la empresa. Luego se sumaron  Antonio D’Alessandro, su marido, y posteriormente los hijos.

Web. www.grupofonobus.com.ar

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