“Pude cerrar la herida”

No todas las historias de amor terminan bien. Algunas son eternas, otras se quiebran para siempre y también están aquellas que sufren sobresaltos. Esta última opción podría ser la que describa el vínculo de Sebastián Saja con San Lorenzo que, tras años dándose la espalda, el sábado en plena despedida del Pipi Romagnoli se reencontraron… “El hincha supo reconocerme, no sé si merecidamente o no, pero es lo que me llevo. Por suerte pude cerrar esa herida que tenía”, dijo el Chino emocionado al final de la jornada.

El arquero pasó gran parte de su vida en el Ciclón. Llegó de chico a las Inferiores, debutó en Primera, fue campeón del torneo y la Mercosur en el 2001 y de la Sudamericana en 2002; pero cuando volvió de Europa y México tuvo un conflicto con Ramón Díaz y aquel que era ídolo se terminó yendo por la puerta de atrás. Por aquel adiós gris, ni siquiera fue invitado a la fiesta del centenario cuervo y encima el tiempo lo depositó en Racing, club con el que se identificó bastante, y el amor azulgrana amenazó con terminarse para siempre…

Pero al parecer no fue así. Fueron varios los que se bajaron de la lista de invitados para que el poco feeling con los fanas no empañara la fiesta. Sin embargo, Saja corrió el riesgo y cuando Rodolfo Barili lo presentó en pleno homenaje a Leandro Atilio los hinchas le regalaron una profunda ovación. “Realmente fue un momento de mucha emoción porque habían pasado varios años y me tocó defender otra camiseta; pero tengo un agradecimiento eterno por SanLorenzo y su gente”, le reconoció el arquero a radio Mitre.

“Necesitaba ésto. Más allá de todo, pasé muchísimos momentos acá, mi viejo me trajo a los 12 años y le guardo un cariño muy especial al club porque es donde nací… Después, mi salida no fue de la mejor manera pero el tiempo siempre pone las cosas en su lugar para aquel que es honesto”, completó el relato Saja.

Por último, destacó lo que fue Leandro Romagnoli en el Ciclón y dejó varios halagos para el 10. Además de contar una pequeña charla que tuvo con él durante su partido. “Lo agarré en el medio de la cancha, lo abracé y le agradecí. No sólo por invitarme a su fiesta sino también porque gracias a él me llevé este regalo hermoso”, aseguró.

Al final, Saja y los cuervos hicieron las pases.

Categorias: Deportivas

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