“Se viene el desafío más grande”

En la Navidad 2017, seguramente Diego Schwartzman (17º) le haya pedido a Papá Noel tener una gran temporada, cumplir ciertos objetivos, con algún título sí era posible. El gordo bardudo bonachón que se viste de rojo cumplió con todos los deseos del Peque, incluso superó las expectativas: el porteño ganó el ATP 500 de Río de Janeiro (superó en la final de Fernando Verdasco), alcanzó los cuartos de final en Roland Garros (también hizo cuarta ronda en el Abierto de Australia) y llegó al 11º puesto en el ranking, quedándose a las puertas de ser el 12º top ten nacional. “Con mi año estoy muy contento. A principio de temporada con mi equipo siempre trato de ponerme como objetivo terminar un poco mejor de lo que terminé el anterior. El año pasado había finalizado entre los 30 mejores (NdeR:cerró 26º) y la meta era terminar entre los 20 más allá de que en un momento estuve muy cerca del top ten y me ilusioné. Pero también era realista de que los que están dentro de los 10 primeros están por un paso por encima del resto y sabía que no era el objetivo que me había puesto a principio de año, que si no lo lograba no era grave, que el objetivo era otro. Tengo mucho que mejorar, sé que algunos torneos no los hice de la mejor manera y puedo corregirlos. Apunto a seguir creciendo, aunque cada vez será más dificil en el ranking, pero es un lindo desafío y los desafíos me gustan a mí y al equipo (es entrenado por Juan Ignacio Chela)”, le aseguró a Olé la segunda mejor raqueta nacional detrás de Juan Martín Del Potro (5º).

A la vez, el tenista de 26 años y ganador de dos títulos agregó: “Estoy muy contento con mi temporada, logré meterme entre los mejores del mundo, llegué a instancias decisivas en varios torneos, lo que hizo que agarrara confianza y elevara mi nivel. Sin embargo, más allá de que el 2018 por el momento es mi mejor temporada, no me conformo con eso. Sé que debotrabajar mucho para seguir creciendo, pero con mi equipo de trabajo confiamos en que podemos conseguir cosas muy importantes”.

-¿A qué se debió este crecimiento que te llevó tan arriba?

-Uno de los puntos principales fue seguir mejorando en los torneos grandes. En el 2017 ya había hecho algunas terceras rondas en los Grand Slams y me había ido mejor en los M1000, llegando a un par de cuartos. Este año lo mantuve y hasta lo mejoré, alcanzando varias segundas semanas en los GS y respetando un poco lo que decía mi ranking, no bajando de tercera ronda. Eso es importante: respetar un poco la preclasificación que uno tiene y llegar a los 16 mejores. Fue lo más importante a la hora de progresar.

-¿Cuál fue tu mejor partido de la temporada?

-Seguramente haya sido contra Kevin Anderson en Roland Garros. Estuve dos sets a cero abajo, él sacó dos veces para partido y lo pude ganar en el quinto set para pasar a cuartos de final por primera vez en mi carrera. En la siguiente ronda contra Rafael Nadal jugué un partido increíble hasta que llegó la interrupción por lluvia y perdí en cuatro sets.

-Muchos deportistas destacan que lo más difícil no es llegar, sino que es mantenerlo. ¿Creés que se viene la temporada más exigente?

-Se viene el desafío más grande. Muchas veces la gente no lo ve, pero el trajín de los torneos, el día a día, poder mantenerse sano, no tener lesiones, en el tenis como en muchos deportes una lesión te deja uno o dos meses afuera, te toma otro recuperarte y en una competencia que dura 10 es mucho. Estar sano físicamente y de la cabeza es muy importante, estar al ciento por ciento para competir. Es real que a la hora de mantenerse uno tiene que darle mucha bola porque si te relajás hay muchos que quieren pasarte.

-¿Te ponés un objetivo númerico para lo que se viene?

-Terminar dentro de los 15. Si mejoro un puesto, ya será bueno. Para eso será fundamental que me vaya muy bien en los Grand Slams. Ojalá que lo pueda hacer.

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Categorias: Deportivas

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