Revancha superclásica incierta

Boca necesita paz. Acomodar la estantería, ordenar bien el cuarto y ahí sí pensar en volver a salir. Después de un fin de 2018 agitado, le es elemental. Está claro, formas hay muchas. Pese a que Gustavo Alfaro ya dejó en claro en una de sus primeras declaraciones que “el duelo ya pasó”, la herida todavía continúa abierta. Y, ante ese panorama, un mano a mano inmediato ante River (consiguiendo un resultado positivo, lógico) podría ser una dosis fuerte de Rivotril. Claro, también sería bueno mirar para otro lado, dejar que el tiempo pase, las heridas cierren y enfrentarse cuando la final de la Copa Libertadores en Madrid ya sea historia… Lo cierto es que en el horizonte cercano de Boca no aparece River. Y hasta podría darse algo insólito: que no haya superlcásicos durante todo este año. De mínima, en este semestre es muy difícil se crucen.

Sin amistoso de verano, ni duelo por la Superliga (ya se jugó en 2018) ni Copa Argentina (las instancias finales se disputan a fin de año), la Copa de la Liga aparece como la única opción en esta primera parte del año, aunque no está asegurado que se midan. Lo mismo sucede en la Libertdores e incluso en la próxima Superliga, ya que aún no se decidió su formato. Así las cosas, el clásico podría volver a jugarse recién en 2020.

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Ante este panorama, a Boca el tiempo le puede servir para llegar a esa revancha (cuando toque) con una sensación diferente. Está claro, si alguno andaba con necesidad de sacarse las ganas rápido, tendrá que aguantarse un tiempito.

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Ya con nuevo entrenador, con algunos cambios en el plantel y la llegada de varios jugadores, Boca podrá acomodar la casa sin River en el medio. Un semestre donde la prioridad es clasificarse a la Libertadores del 2020 (debe terminar entre los primeros cuatro del torneo, ganar la edición 2019 o alguna de las copas nacionales) y avanzar en la zona de grupos de la Libertadores actual para lograr un respiro. Lograr una tranquilidad luego de haber perdido cuatro de los cinco clásico que jugó en 2018 (el otro fue empate) parece difícil. Así, al menos, lo entiende Alfaro, quien tomó nota de esta situación: “En este semestre no nos toca jugar con River y por eso no pienso en eso. Analizo en el corto plazo”, Boca necesita lavar su imagen. Por ahora la revancha es incierta…

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Categorias: Deportivas

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