La cultura de un cinco

Con sólo 21 años, Adrián Calello emigró al Dinamo Zagreb de Croacia, luego pasó por el fútbol italiano y de allí volvió a la Argentina. Una década después, el volante de Banfield se siente en plenitud: “Hay jugadores que son como el vino, mientras más viejos mejor, ja”. Además, tiene dos deseos antes de retirarse: jugar la Libertadores y volver al Rojo. “Estoy muy bien emocional y psicológicamente. Estando así uno puede llegar donde quiere”, afirma. También, cuenta que su hobby es leer, mirar películas, series y jugar al Age Of Empires, el juego de estrategia. En cuanto a las películas: “No tengo un género preferido. Mis favoritas son Gladiador y Corazón Valiente”. En series y libros, dice que “Game of Thrones está por encima del resto. Y en la lectura, me gusta leer de todo. De fútbol, leí los de Simeone, Guardiola y Drogba”.

-¿Cuál es tu hobby?

Mi hobby es leer, mirar películas y jugar a la computadora. Juego al Age Of Empires, es un juego de estrategia, hay que pensar mucho. Después, en cuanto a las películas, no tengo un género preferido. Me gustan las que tienen cuerpo. La ciencia ficción mucho no me gusta. Soy de otro estilo, mis favoritas son Gladiador y Corazón Valiente. Por el lado de las series, pese a que no me gusta lo fantástico, Game Of Thrones en escenografía y demás, está por encima del resto. Y en la lectura, de todo. Me gusta leer de fútbol, leí el libro de Simeone, Guardiola y Drogba, que es un ídolo para mí.

-¿Le inculcas a los chicos la lectura?

Intento contagiarlos porque la cultura te educa, te forma y te hace crecer. Te hace salir del celular, que hoy tiene sus beneficios pero también enferma un poco a la sociedad.

-¿Si no hubieses sido futbolista, crees que tu profesión estaría ligada a la literatura?

-No lo sé, quizás hubiese apuntado a ser periodista deportivo, que es algo que aún puedo hacer. Cuando tenía 19 años mi mamá me obligaba a estudiar una carrera, y estudié primer año en seguridad e higiene y no me gustó. Y al otro año estudié en en la facultad de Independiente, justo antes de emigrar a Croacia. Hice primer año de la carrera de martillero público, que me gustaba mucho, y me nombraron padrino de la facultad del Rojo. Pero tuve que dejar la carrera porque me fui al Dinamo. Y allí empecé a estudiar por mi cuenta, estudié idiomas, pero nunca pude seguir una carrera.

-¿Cómo te trató el mundo Independiente?

Siempre bien. Independiente siempre ha sido mi casa, porque es el club que me ha criado como jugador y como persona. He pasado mi infancia y adolescencia allí. Gracias a Dios tuve el orgullo de portar la cinta de capitán en todas las categorías. También, cuando tenía 14 años tuve el orgullo de hacer un libro junto a Milito, Pavoni y Trossero, porque eran los referentes. Iba uno de primera, dos históricos y uno de inferiores, que era yo. Eso fue una señal de la vida, a uno lo llena de orgullo.

-¿Te llamaron para volver al Rojo?

Cuando terminó el mercado de Junio de 2018, Holan habló con mi representante y era una de las opciones para reemplazar al Torito Rodríguez, pero terminó llegando Francisco Silva. Igual estoy agradecido porque hoy Independiente no es el mismo que dejé yo, ha crecido muchísimo como Institución. Siento que aún tengo chances de volver, por lo que te dije antes, disfruto lo que hago y tomo todo con más tranquilidad. Estoy muy bien en el plano emocional y psicológico, entonces yo entiendo que estando bien de cabeza uno puede llegar a donde quiere.

-¿Cómo es el fútbol Croata?

El fútbol Croata es muy aguerrido, con gente alta y muy táctico. Tuve la suerte de estar en el equipo más grande de Croacia: Dinamo Zagreb. Ahí fui compañero de todos los que salieron subcampeones del mundo: Vrsaljko, Lovren, Vida, Pivaric, Kovačić, Brozović y Mandžukić, todos fueron compañeros míos. Estuve 4 años en el club y en los cuatro salimos campeones y tres veces ganamos la Copa Croacia. Además pudimos entrar a la Champions y a la Europa League, cosa que no sucedía hace tiempo en el Dinamo.

-¿Qué tan distinto es el hincha Croata del Argentino?

Son medios loquitos los Croatas, se pintan la cara y son pasionales, también. Les gusta tomar mucho alcohol antes de los partidos. Quizás en los partidos de campeonato no iban mucho a la cancha porque tenían un problemas con el presidente, así se manifestaban, pero en los partidos internacionales se llenaban la cancha.

-¿Pudiste aprender el idioma?

-Sí, sí, aprendí, pero tardé mucho. En el segundo año el presidente nos sacó el traductor y tuvimos que aprender. Encima, cuando llegué no entendía nada y hasta era difícil interpretar al traductor. Una vez, en mis primeros días, había entendido que el micro salía a las 10 para el estadio. Me levanté tranquilo. Resulta que bajo en horario, pero no veía nadie. Por allá apareció un kinesiólogo, que se había quedado y me dice: “Adrián, ¿qué estás haciendo? Hace una hora que se fueron a entrenar, vení, vamos al gimnasio”. Se habían ido sin mí, ja.

-¿Qué es lo que más extrañaste de Argentina?

Más allá de la familia y los amigos, lo que más extrañé fue el dulce de leche, sin dudas; allá comen todo con nutella, y a mi no me gusta. Yo soy del dulce de leche. Y después el asado. Esas dos cosas. El que venía a visitarme me tenia que traer un dulce de leche, mínimo. O unos alfajores Havanna, un Capitán del Espacio, je.

-¿Qué sentiste al jugar la Champions?

-Cuando entramos, en el sorteo nos toca el primer partido con el Real Madrid, y ahí jugaban Sergio Ramos, Cristiano, Di María, Xabi Alonso. A mí me tocaba marcar a Ozil. Un equipazo. Me acuerdo que cuando estaba sonando el himno de la Champions se me puso la piel de gallina, ése fue uno de los momentos más lindos de mi vida. Esa sensación es muy difícil de volver a sentir.

-En Chievo Verona conociste a Leandro Paredes…

-Así es, a Leandro Paredes lo había comprado la Roma y lo da a préstamo al Chievo. Allí hubo un problema con el DT y ninguno de los dos jugábamos. Y era gracioso, porque en las prácticas la rompíamos los dos. Bueno, Leandro mucho más que yo, je. Pero no nos tenían en cuenta. Pasa que cuando estás afuera, con los Argentinos te haces como familia. Y él era más chiquito que yo y me hacía acordar a mí cuando fui a Croacia, entonces me quiere como a un hermano mayor, por eso tanta afinidad.

-¿Y en Italia jugaste en 3 clubes, cuál fue la que más disfrutaste?

Yo creo que en Siena, porque fue la ciudad que nació mi hija y la sentí especial, me tocaba jugar todos los partidos. Además, en Italia son más parecidos a nosotros, tienen nuestras costumbres, son de juntarse, de ser unidos, las comidas son parecidas. La verdad, en Italia he vivido muy bien, me ha gustado mucho.

-Pero tampoco hay dulce de leche…

Pero tampoco había dulce de leche, je. Había un gusto muy parecido en el helado que se llamaba Caramelo en Italiano, era algo parecido pero como el dulce de leche no hay, es único.

-En Europa enfrentaste a grandes figuras. ¿Cuál fue el que más te sorprendió?

-Sin dudas Ibrahimovic. A mí me sorprendió, es una máquina. Yo no entendía como un jugador tan grande podía tener ese cambio de ritmo y esa técnica. Y mira que a Messi también lo he tenido en la Selección cuando era sparring. Pero era un Messi chiquito, ahora es un monstruo. Pero Ibra fue el que más me sorprendió, por la técnica que tiene respecto al cuerpo.

-¿Alguno te volvió loco?

No, loco ninguno. Ya era vivo, cuando veía que la cosa se ponía brava me metía entre los centrales y no pasaba vergüenza, je.

-¿Por qué de Italia a Quilmes?

Tenía 3 clubes interesados en mí para volver, eran: Quilmes, Godoy Cruz y Estudiantes. Elegí Quilmes porque yo extrañé tanto a mi familia y a mis amigos que dije voy a Quilmes y si después me tengo que retirar no me importa, quiero estar con mis amigos, quiero disfrutar de otras cosas.

-¿Cómo es tener a Hernán Crespo de entrenador?

-Es un técnico con muchas ganas y energía, ha jugado en los lugares top del mundo y ha tenido técnicos top. Tiene una idea moderna y muy dinámica, sumado al profe Kohan, que para nosotros tiene una metodología nueva de entrenamiento. Por ejemplo, antes de un partido nos hizo agarrar libros, escribir objetivos, metas. Son cosas nuevas que me parecen bárbaras implementar en el mundo del fútbol. Porque hoy la cabeza es más importante que los pies . Este proyecto entusiasma mucho.

-¿Sentís que le falta algo a tu carrera?

Tuve la suerte de jugar en Europa, Champions, la Europa League y en Independiente la Sudamericana, la única Copa que no jugué fue la Libertadores. Anhelo un poco jugar esa Copa, ojalá pueda jugar una y así cerrar mi historia. Y, si dios quiere, volver a Independiente.

Categorias: Deportivas

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