Dos son las principales características de un finalista que llega con la impronta de ser uno de los mejores equipos del mundo y campeón de Europa. Podría parecer contradictorio, pero no: primero, la Roja mantiene un estilo desde hace varias décadas. Pero también, para conservar esa manera de jugar, cambió a varios de sus titulares a medida que avanzaba en la competición. La aparición de Pedro Porro, por ejemplo, convive con estrellas como Lamine Yamal o Rodri. Una demostración de coherencia que tuvo resultados en la cancha: el equipo recibió un solo gol en la competición. Leer más