En un contexto de crisis climática y retrocesos normativos, la reforma de la ley de glaciares vulnera el principio de progresividad, las obligaciones asumidas en el Acuerdo de Escazú y los estándares fijados por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, poniendo en riesgo los derechos humanos de las presentes y futuras generaciones. Leer más