Finalmente, no habrá paro de colectivos en la ciudad de Santa Fe. Las empresas de transporte abonaron este miércoles los salarios de marzo a los choferes sobre el cierre del plazo previsto, lo que permitió desactivar la medida de fuerza que se encontraba en evaluación.
Desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Santa Fe confirmaron que los trabajadores vieron acreditados sus haberes, por lo que quedó garantizada la normal prestación del servicio.
El pago de los sueldos llegó en un contexto de fuerte tensión para el sistema de transporte urbano, que en los últimos días había encendido señales de alarma ante la falta de fondos y la posibilidad concreta de un conflicto gremial.
De acuerdo a lo informado por el sector empresario, el cumplimiento salarial fue posible a partir de un esquema financiero que incluyó adelantos de fondos por parte del municipio, asistencia bancaria y la llegada de recursos adeudados por el Estado nacional.
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Entre los factores que destrabaron la situación, se destacó un adelanto municipal cercano a los 300 millones de pesos, sumado a herramientas como descubiertos bancarios y la acreditación de subsidios nacionales pendientes desde principios de año.
Más allá de la resolución puntual, desde las empresas remarcaron que el sistema sigue atravesando una situación crítica. El aumento sostenido de los costos operativos, especialmente por la suba del combustible, es uno de los principales factores que golpean al sector.
A esto se agregan los problemas en el abastecimiento regular de gasoil, una situación que obliga en muchos casos a recurrir a proveedores alternativos con precios más altos, encareciendo aún más la prestación del servicio.
Como consecuencia de este escenario, las empresas ya redujeron las frecuencias entre un 6 y un 7 por ciento, con el objetivo de sostener la operatividad y evitar un impacto mayor sobre la continuidad del sistema.
En paralelo, los empresarios insisten en reclamar una mayor participación del Estado en el financiamiento del transporte, especialmente para cubrir los subsidios vinculados a tarifas sociales, cuyos envíos registran demoras.
Así, aunque el pago de salarios permitió desactivar el paro y llevar alivio a los usuarios, el panorama de fondo sigue siendo incierto y el transporte público santafesino continúa condicionado por una crisis estructural que todavía no encuentra solución definitiva.